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Trastorno bipolarTratamientoEl tratamiento del trastorno bipolar es difícil debido a la complejidad y variabilidad de la enfermedad y a sus efectos sobre la cognición, la razón y la conducta (Muller-Oerlinghausen y col., 2002). Las directrices dictadas por la Sociedad Americana de Psiquiatría para el tratamiento del trastorno bipolar recomiendan un enfoque integral, es decir, una combinación de farmacoterapia y psicoterapia (Rothbaum & Astin, 2000); con el propósito de aliviar los episodios agudos con rapidez y eficacia, evitar la recurrencia de episodios, mejorar la función social interpersonal y vocacional, y reducir la incidencia suicidios (Young y col., 2000). FarmacoterapiaLos medicamentos que habitualmente se usan para el tratamiento del trastorno bipolar se resumen en la tabla siguiente (tabla adaptada de (Keck, Jr. y col., 2001).
Litio A los pacientes que siguen una terapia con litio se les debe monitorizar la función tiroidea y la concentración de litio en suero; la dosis de litio se debe ajustar para lograr una concentración en suero de 0,5–1,2 mEq/l. Por lo general, se tarda de 6 a 8 semanas lograr que el paciente muestre respuesta terapéutica al litio (Compton & Nemeroff, 2000). Aún no está claro si la interrupción prematura de la terapia con litio empeora la evolución de la enfermedad, y existen evidencias de que el litio puede que no sea suficiente para el tratamiento de estados mixtos y manía grave (Licht, 1998). Los pacientes que tienen relativamente pocos episodios vitalicios de trastornos del estado de ánimo, con síntomas de depresión durante la manía, y sin ciclo rápido, muestran la mejor respuesta al tratamiento con litio (Keck, Jr. y col., 2001). Anticonvulsivantes Comparada con el litio y el placebo, la carbamacepina es eficaz para el tratamiento a largo plazo del trastorno bipolar, pero su uso no está aprobado en todo el mundo para esta indicación (Compton & Nemeroff, 2000; Muller-Oerlinghausen y col., 2002). Los resultados de diversos estudios indican que la carbamacepina tiene propiedades antimaníacas y antidepresivas, como monoterapia y combinada con litio o antidepresivos. En un estudio enmascarado, el 53% de los pacientes deprimidos tuvo una rápida respuesta cuando se agregó litio a carbamacepina (Compton & Nemeroff, 2000). La terapia con litio es aun superior a la carbamacepina, y la terapia combinada es mejor que la monoterapia, particularmente en los pacientes con ciclo rápido. Esto puede deberse, en parte, a la capacidad de la carbamacepina para inducir su propio metabolismo mediante el sistema enzimático microsómico del citocromo P450 (Compton & Nemeroff, 2000). El valporato es el estabilizador del estado de ánimo recetado con mayor frecuencia en los EE.UU., donde está autorizado para el tratamiento de la manía aguda, pero sólo después de que los tratamientos con litio y carbamacepina hayan fracasado o no hayan sido bien tolerados. Si bien actualmente no se usa en toda Europa, su incidencia de uso es cada vez mayor (Licht, 1998; Muller-Oerlinghausen y col., 2002; Young y col., 2000). La eficacia del valporato en el tratamiento de los trastornos bipolares aun es materia de controversia. Un estudio realizado en 1994 confirmó su eficacia en el tratamiento de la manía; sin embargo, trabajos más recientes, realizados en 2000, mostraron que el tratamiento con valporato no difería del placebo a la hora de prolongar el período hasta la recurrencia de cualquier episodio de trastorno del estado del ánimo durante más de 12 meses (Bowden y col., 2000; Young y col., 2000). Si bien se necesitan estudios más amplios para corroborar o rebatir estos datos clínicos, actualmente se considera que el valporato es más eficaz para el tratamiento de manía que de depresión, pero también puede tener algunas propiedades antidepresivas leves-moderadas (Compton & Nemeroff, 2000). La lamotrigina es uno de los últimos y novedosos anticonvulsivantes para el trastorno bipolar. Se ha estudiado ampliamente y se considera que sus efectos comprenden la inhibición de los aminoácidos excitatorios y los canales del sodio dependientes de voltaje, y el bloqueo de los receptores La lamotrigina no es práctica para el tratamiento de la fase depresiva del trastorno bipolar, lo que en parte, se debe a la necesidad de aumentar la dosis gradualmente (Berk y col., 2001; Bowden & Karren, 2002; Compton & Nemeroff, 2000). Se comunicó que la lamotrigina aumenta la eficacia del valporato en el trastorno bipolar; sin embargo, con esta posología existe el riesgo de erupción cutánea (Compton & Nemeroff, 2000). Para reducir ese riesgo, se recomienda el ajuste lento de la dosis. Por el contrario, cuando se administra lamotrigina de forma concomitante con carbamacepina, se recomienda aumentar la dosis más rápidamente (Bowden & Karren, 2002). La lamotrigina está surgiendo como un agente con grandes probabilidades para el tratamiento del trastorno bipolar; sin embargo, se necesitan más investigaciones para aclarar su posición dentro del espectro de tratamientos. Antidepresivos Más textos sobre el uso de los antidepresivos
PsicoterapiaLos pacientes con trastorno bipolar muestran una tasa relativamente alta de incumplimiento terapéutico, tasa estimada en 32–45% de los pacientes tratados (Rothbaum & Astin, 2000). El escaso cumplimiento terapéutico combinado con las altas tasas de conflictos matrimoniales, divorcio y desempleo relacionados con el trastorno bipolar restringe la eficacia de la farmacoterapia sola. El objetivo de combinar psicoterapia y farmacoterapia es, principalmente, aumentar el cumplimiento terapéutico. Además, la psicoterapia puede reducir la cantidad y duración de las hospitalizaciones y recaídas, mejorar la función social y la calidad de vida, y reducir el riesgo de suicidio del paciente. Existen diversos enfoques psicoterapéuticos, adecuados a distintos estadios de la enfermedad, entre los que podemos mencionar psicoinstrucción, terapia cognitivo conductual (TCC), intervención familiar, terapia de grupo y terapia específica para cada caso, como la terapia para casos de toxicomanía. Terapia congnitivo-conductual (TCC) Psicoinstrucción Los resultados de las investigaciones sobre la eficiencia de la psicoinstrucción son prometedores. La mayoría de las intervenciones psicoinstructivas dan como resultado mayor cumplimiento terapéutico y menor cantidad de hospitalizaciones y recaídas. Un estudio mostró una mejoría del 50% en el cumplimiento del tratamiento con litio y una reducción del 60% en el número de hospitalizaciones (Rothbaum & Astin, 2000). Terapia familiar La terapia familiar se divide en tres etapas claramente definidas: etapa de evaluación, énfasis en la optimización del aspecto comunicativo, y énfasis en la resolución de problemas. Con frecuencia se enseña a la familia el "ejercicio de recaída", que le permite identificar el cuadro de la recaída y prepararse para el próximo episodio (Rothbaum & Astin, 2000). Terapia de grupo Terapia electroconvulsivante (TEC)La TEC está firmemente adoptada para el tratamiento del trastorno bipolar, respaldada por una buena cantidad de evidencias de su eficacia en el tratamiento de las fases maníaca y depresiva de la enfermedad. Recientemente se propuso como terapia de mantenimiento para dicha enfermedad (Berk y col., 2001). En un análisis comparativo de estudios de investigación sobre la eficacia de la TEC y de los antidepresivos en el tratamiento del trastorno bipolar, se llegó a la conclusión de que la TEC fue más eficaz en 5 de 7 estudios, y más beneficiosa que los antidepresivos tricíclicos (Compton & Nemeroff, 2000). Se debería considerar la TEC no sólo un tratamiento de última instancia sino también para la fase depresiva o maníaca de cualquier estadio del trastorno bipolar, siempre que el paciente esté satisfecho con la evolución del tratamiento. La TEC se debe considerar una terapia de primera línea para el paciente grave, especialmente delirante o con alto riesgo de suicidio. No se recomienda el tratamiento con litio durante un ciclo de TEC: en algunos casos se comunicó que esta combinación es neurotóxica. La TEC aun permanece lejos de su verdadero lugar en los algoritmos del tratamiento debido a intereses públicos actuales. (Compton & Nemeroff, 2000). Opciones novedosasEntre otras opciones terapéuticas que podrían resultar beneficiosas para el tratamiento del trastorno bipolar podemos mencionar la inhibición de los sistemas neuronales de transducción de señales por los ácidos grasos omega-3. Un pequeño ensayo mostró un período de remisión significativamente más prolongado en pacientes que tomaban ácidos grasos omega-3 en comparación con los que tomaban aceite de oliva. También se investigaron la estimulación del nervio vago y el tamoxifeno como posibles intervenciones terapéuticas y, si bien las investigaciones preliminares son prometedoras, se necesitan más datos clínicos (Berk y col., 2001). |
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