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Trastornos de ansiedad

Epidemiología

Los trastornos de ansiedad tienen alta prevalencia:afectan aproximadamente al 9 % de la población de EE.UU. (Regier y col., 1988) y, según estimaciones, el 19,5% de las mujeres y el 8% de los hombres (Robins y col., 1984) tienen un trastorno de ansiedad. La depresión normalmente es concurrente con los trastornos de ansiedad, y el 20–65% de las personas con ansiedad también se sienten deprimidas. Además, más del 9% de las personas con depresión tiene al menos un síntoma de ansiedad: el 29% comunicó ataques de pánico y el 42% manifestó ansiedad somática. Los trastornos de ansiedad más comunes que acompañan a la depresión son: trastorno de pánico, trastorno de ansiedad generalizada (TAG) y trastorno de ansiedad social (TAS) (Fawcett y Kravitz, 1993).

Lea más sobre las afecciones comórbidas de los trastornos de ansiedad.


Tradicionalmente, se pensaba que los trastornos de ansiedad estaban menos extendidos en los ancianos que en los adultos más jóvenes, y que los trastornos de ansiedad de aparición tardía eran poco frecuentes (Palmer y col., 1987). Sin embargo, el cálculo de la prevalencia exacta de los trastornos de ansiedad en los ancianos se complica bastante por muchas otras afecciones comórbidas psiquiátricas y médicas observadas en este grupo de edad. Los trastornos de ansiedad frecuentemente se presentan con quejas médicas que enmascaran el trastorno subyacente Además, los criterios diagnósticos para los trastornos de ansiedad se han desarrollado a partir de estudios realizados en adultos más jóvenes, que excluían las poblaciones de ancianos.

Datos epidemiológicos recientes sugieren que los trastornos de ansiedad en los ancianos están más extendidos de lo que se pensaba anteriormente. Datos sobre trastorno de pánico, trastorno por estrés postraumático (TEPT), fobias, TAS, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y TAG han mostrado que estos trastornos son clínicamente significativos en las personas mayores de 65 años (Krasucki y col., 1998). La Encuesta de la Zona Epidemiológica de Captación, realizada por el Instituto de Salud Mental, indicó que la prevalencia combinada de trastorno de pánico, TOC y fobias variaba entre 5,7 % y el 33% en los ancianos (Jenike, 1996). Las fobias fueron el trastorno psiquiátrico más común en las mujeres ancianas y el segundo más común en los varones ancianos; aproximadamente el 10-15 % de las mujeres mayores de 65 años manifiesta ansiedad lo suficientemente grave para justificar la intervención médica. En un estudio realizado en ancianos que viven en residencias se indicó que el 20 % de la población estudiada tenía niveles preocupantes de ansiedad, y se observa que en los centros de atención primara la ansiedad aumenta con la edad; casi el 30% de las personas manifiesta ansiedad de los 70 a los 79 años.

Factores numerosos, como la pérdida de amigos y seres queridos, los achaques de salud, el deterioro intelectual, los sentimientos de desesperanza e inutilidad y la pérdida de control sobre su entorno inmediato, así como también cambios neurológicos producidos con la edad, pueden hacer que los ancianos sean especialmente susceptibles a la ansiedad.

 

 

 

 

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