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Trastornos de ansiedad

Diagnóstico

Los primeros síntomas del trastorno de ansiedad (véase la tabla 2) normalmente se producen en una etapa temprana de la vida y la evolución del éste es con frecuencia crónica, con recaídas o episodios recurrentes de la enfermedad y períodos de discapacidad.

Los trastornos de ansiedad son manifestaciones físicas y mentales de ansiedad. Los sentimientos de ansiedad no son atribuibles a peligros reales y se producen en forma de ataques o como un estado persistente.

Tabla 2: Síntomas comunes de los trastornos de ansiedad

  • Fobia: miedo antinatural e irracional a un elemento o situación, en el que la persona con ansiedad se da cuenta de que no es peligroso pero, aun así, toma medidas para evitarlo
  • Egodistónico: Pensamientos, sentimientos o acciones que son inusuales o no se ajustan al comportamiento normal (ego [uno mismo]; distónica [extraño])
  • Compulsión: deseo, urgencia o impulso irresistibles de realizar un acto irracional, que alivia la ansiedad y se ve como egodistónico, p. ej., lavarse las manos repetidamente o contar los pasos andados
  • Obsesión: idea, emoción, pensamiento o impulso repetitivo y/o desagradable que provoca ansiedad, p. ej., deseo constante de lavarse las manos o contar objetos. La persona con ansiedad puede sentirse inquieta por tener pensamientos pero no ejecuta realmente el acto
  • Pánico: Ansiedad repentina, abrumadora que produce terror y cambios fisiológicos y psicológicos
  • Agorafobia: el miedo a espacios llenos de gente, lugares públicos o lugares donde no puede obtenerse ayuda, que causa un ataque de pánico

Hoja de datos: Diagnóstico de los trastornos mentales

A continuación, se tratan más detalladamente los síntomas y el diagnóstico de algunos trastornos específicos de ansiedad.

Trastorno obsesivo-compulsivo

Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) manifiestan ideas no deseadas o conductas compulsivas repetidas que parece imposible parar o controlar. Ejemplos de conducta obsesiva: comprobación (p.ej., de que todas las luces de la casa están apagadas) y limpieza (p.ej., de la casa o uno mismo).

Fobia social

Las personas con fobia social experimentan un miedo marcado de ser el foco de atención, o temen comportarse de una forma que sea vergonzante o humillante, y evitan deliberadamente situaciones donde se percibe la posibilidad de que esto ocurra. Estos miedos se manifiestan en situaciones sociales, tales como comer o hablar en público, o soportar situaciones en grupos pequeños.

Los síntomas principales de la fobia social son ruborización, temblor temblor, miedo de vomitar e impulso o miedo de movimientos vesicales o intestinales. Este estrés emocional significativo es causado por los síntomas y al evitarlos. Las personas con fobia social reconocen que su comportamiento es excesivo e irrazonable.

Fobias específicas

Las personas con una fobia específica presentan un miedo persistente e irrazonable a objetos específicos (p.ej., animales como serpientes o arañas) o situaciones (p.ej., a volar, a las alturas).

Trastorno por estrés postraumático

Las personas que han experimentado un suceso traumático pueden sufrir pesadillas recurrentes, adormecimiento de las emociones, depresión, sentimientos de ira y/o irritabilidad y pérdida de concentración. Las personas que experimentan cualquiera de estos síntomas pueden tener trastorno por estrés postraumático (TEPT).

Trastorno de ansiedad generalizada

Aunque el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es un tipo común de trastorno de ansiedad, las personas que lo sufren frecuentemente no lo reconocen como una enfermedad tratable y no buscan ayuda médica. Las personas con TAG sienten ansiedad la mayor parte del tiempo, preocupación sobre problemas diarios normales, como dinero, problemas familiares y tareas domésticas, con frecuencia sin razón aparente y siempre sin que haya culpa de su parte. La ansiedad y preocupación que sienten las personas con TAG y los síntomas físicos que manifiestan causan mucho estrés y pueden afectar seriamente al trabajo, la familia y la vida social de la persona.

De acuerdo con los criterios del DSM-IV, el TAG se define por un período de ansiedad o preocupación que dura 6 meses o más, acompañado de síntomas relacionados que no pueden atribuirse a otros trastornos de ansiedad, incluidos

  • sentimientos de cansancio o falta de energía
  • irritabilidad y tensión muscular
  • dificultad para dormir o mantenerse dormido
  • Otros síntomas físicos, como temblores, contracciones nerviosas, dolores de cabeza y sudoración.

Ataques de pánico

Frecuentemente, las personas con TAG, fobia social, fobias específicas, TEPT o depresión mayor presentan ataques de pánico. Estos ataques no siempre indican un trastorno mental y hasta el 10% de las personas sanas experimentan un ataque de pánico aislado por año. Los ataques de pánico (y el trastorno de pánico) se asocian a numerosos síntomas clasificados por el DMS-IV, como:

  • palpitaciones
  • sudoración
  • temblores
  • disnea
  • sensaciones de ahogo o asfixia
  • dolor en el pecho
  • náuseas
  • mareos
  • sensaciones de hormigueo
  • escalofríos o ruborización
  • 'sofocones'.

Los ataques de pánico comienzan de forma repentina. Los sentimientos de ansiedad se acumulan gradualmente y alcanzan su máximo después de 30 minutos aproximadamente. La mayoría de las personas comunica un sentimiento de 'estar muriéndose' o 'volviéndose loco' durante un ataque de pánico. Estos sentimientos desaparecen y los ataques de pánico rara vez duran más de 30 minutos.

Las personas que han manifestado al menos dos ataques inesperados y preocupación persistente acerca de tener más ataques pueden tener trastorno de pánico.

Escalas de evaluación

Hay muchas escalas de evaluación que se utilizan para medir la gravedad de los trastornos psiquiátricos; la Escala de Evaluación de la Ansiedad de Hamilton (HAM-A) es la que se utiliza con mayor frecuencia para valorar la intensidad de los síntomas en las personas con trastornos de ansiedad.

La escala HAM-A está compuesta por 14 puntos y fue introducida por Max Hamilton en 1959. Mide la intensidad de los síntomas como ansiedad, tensión, estado del ánimo deprimido, palpitaciones, dificultades respiratorias, agitación y otros síntomas físicos (véase la tabla 3). Ésta es una escala ampliamente utilizada y una medida de resultados aceptada en los estudios clínicos.

Tabla 3: Punto 6 de la escala de evaluación HAM-A

Estado del ánimo deprimido

Desconocido.

0 = Estado anímico natural.

1 = Cuando hay dudas sobre si el paciente está más desanimado o triste que lo normal, p.ej., el paciente indica vagamente que está más deprimido que lo normal.

2 = Cuando el paciente está claramente más preocupado por experiencias desagradables, aunque sienta impotencia o desesperanza.

3 = El paciente muestra claros signos no verbales de depresión y/o desesperanza.

4 = El paciente hace observaciones sobre el desánimo y la impotencia, o no puede distraerse de los signos no verbales de depresión que dominan la entrevista.

Hoja de datos: Escalas de evaluación

 

 

 

 

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